El escándalo estalló este lunes en las páginas de El Financiero, donde la periodista Lourdes Mendoza destapó que Bárbara Delgado, hija del síndico de Tecámac, Agustín Delgado, opera como apoderada legal de 15 supuestos proveedores gubernamentales que han facturado más de 762 millones de pesos desde 2019.

El caso volvió al ojo público luego de que la propia Bárbara liderara protestas a las puertas del Palacio de Gobierno mexiquense, en Toluca. ¿El motivo? Exigir de manera pública 80 millones de pesos que, bajo sus propios argumentos, le retenía de forma injustificada el Ayuntamiento de Tecámac.

Agustín Delgado y su abuso de autoridad cuestan millones a las familias de Tecámac

Para Mendoza, la relación consanguínea entre el funcionario y la apoderada evidencia un abuso de autoridad para el enriquecimiento de Bárbara y su entorno familiar. Con esta acción, el síndico estaría vulnerando sus responsabilidades más elementales, que le exigen proteger y velar celosamente por los recursos y el patrimonio de la demarcación.

La columnista detalla que el funcionario aprovecha su posición estratégica y el manejo de los datos financieros del municipio para orquestar reclamos sobre deudas que, según las autoridades de Tecámac, simplemente son inexistentes.

Todo este entramado de reclamos y movilizaciones por parte de Bárbara Delgado ha sido interpretado como parte de la "guerra sucia" de la senadora Mariela Gutiérrez contra el gobierno de Tecámac; una disputa que se recrudece tras los recientes cuestionamientos a Gutiérrez por sus lujosos atuendos y el sacrificio de más de 10,000 perros cuando fue presidenta municipal.

Volver al inicio